Simplemente de lo mejor de los últimos años. Es una serie irreverente sobre un grupo de adolescentes que reciben unos extraños poderes que no saben utilizar. No llega a ser gore pero lo roza. Lenguaje soez, violencia y sexo son elementos de fundamentales de esta tragicomedia donde los personajes se van desarrollando y creciendo con los capítulos. La primera temporada es espectacular. La segunda temporada ha perdido a uno de sus principales personajes y estoy viendo si aguanta el tipo.